En las fosas sépticas se acumulan los residuos de nuestro hogar y tener ventilación en ellas es muy importante. Puede ser natural o forzada, lo principal es asegurar el buen funcionamiento del sistema, además de prevenir los malos olores.

Las fosas se encargan de la depuración de aguas residuales, proporcionan un tipo de tratamiento o pretratamiento anaerobio que carece de oxígeno.

Cuando hay malos olores en nuestro hogar es porque estos se filtran por los drenajes, ya que no se cuenta con la ventilación suficiente.

Para entender mejor, te explicamos lo siguiente:

Las fosas sépticas son estancos y mientras el tanque se va llenando de residuos y agua, el aire y los gases tiene menos espacio, es por esto por lo que buscan un lugar por donde escapar y si esto no sucede la presión puede acumularse hasta el punto de detener los desechos y tapar la fosa haciendo que los gases que se producen retroceden al interior de nuestra casa pasando por la tubería y provocando malos olores.

Una forma de evitar esto es contar con dos tubos de ventilación con una diferencia de 3 metros de altura entre cada uno. En el caso del filtro biológico se debe contar con una entrada de aire que ayude a proporcionar oxígeno.

La ventilación y las entradas de aire deben estar protegidas de la lluvia, así como de insectos y roedores para evitar que se tapen.

Beneficios:

Funcionamiento óptimo

Evita el estancamiento de residuos

Evita malos olores en nuestro hogar